SOHISCERT asistió el pasado 26 de noviembre, como Entidad invitada al Pleno celebrado en el Parlamento de Andalucía, en el que se aprobó la Ley de Impulso y Promoción de la producción Ecológica y otras producciones agrarias, pesqueras y acuícolas certificadas en Andalucía.
Esta aprobación es sin duda, una excelente noticia para el sector de la Producción Ecológica. Una Producción Ecológica que durante décadas ha defendido métodos de producción agraria compatibles y respetuosos con el medio ambiente.
La Ley es el resultado de un extenso recorrido en el que la Producción Ecológica ha ido, en el transcurso de este tiempo, posicionándose como una alternativa seria y real en el ámbito de unos medios agrarios sostenibles.
Ya en 1991, la Unión Europea desarrolló un reglamento especifico de Producción Ecológica, convirtiéndose en el primer modelo genérico producción agraria regulado y amparado por su propia indicación.
Andalucía ha sido pionera en el desarrollo de la Producción Ecológica, las cifras de operadores y superficie así lo avala. Fue precursora en concretar Planes de Desarrollo de la Producción Ecológica, en la transición de un sistema de certificación semipúblico en régimen de exclusividad al sistema de certificación gestionado por entidades privadas acreditadas, similar al resto de países de la Unión Europea, fue pionera en constituir un órgano consultivo formado por agentes del sector y hoy es pionera en aprobar una ley para la Producción Ecológica. Evidentemente es motivo de satisfacción.
A partir de ahora queda el camino de la concreción de los recursos necesarios y la consecución de resultados. Es importante el proceso del desarrollo reglamentario que deberá desarrollarse a continuación y en el que se reflejará el compromiso efectivo de la Administración Autonómica
Por parte del sector, queda la responsabilidad y el reto de aprovechar plenamente la oportunidad que brinda esta Ley; con independencia que pueda gustar más o menos como ha quedado el texto, es un paso legislativo que refuerza la Producción Ecológica y el sector debe responder con crecimiento y rigor en su desarrollo y confianza del consumidor y los mercados.
Las principales oportunidades que ofrece esta Ley son:
- Acceso ampliado a ayudas e incentivos
La Ley establece que se promoverán ayudas y subvenciones específicas para operadores ecológicos, cofinanciadas por la Política Agrícola Común y la Política Pesquera Común.
Estas ayudas pueden destinarse tanto a la conversión de explotaciones a la producción ecológica como al mantenimiento de modelos que ya operan bajo este sistema.
Además, se prevén incentivos para impulsar la transformación y comercialización de productos ecológicos, dando prioridad a proyectos que mejoren la posición de los productores en la cadena de valor.
- Impulso al consumo y a la comercialización
La Ley favorece el crecimiento del consumo interno de alimentos ecológicos y mejora la visibilidad de estos productos, impulsando su presencia en el mercado y facilitando su acceso a la ciudadanía.
- Preferencia en la contratación pública
Se introducen medidas para dar preferencia a productos ecológicos certificados en contratos públicos de hostelería, restauración, catering y suministro destinados a centros educativos, sanitarios y sociosanitarios, lo que abre nuevas oportunidades de mercado para los operadores ecológicos.
- Acceso ampliado a ayudas e incentivos
La Ley establece que se promoverán ayudas y subvenciones específicas para operadores ecológicos, cofinanciadas por la Política Agrícola Común y la Política Pesquera Común.
Estas ayudas pueden destinarse tanto a la conversión de explotaciones a la producción ecológica como al mantenimiento de modelos que ya operan bajo este sistema.
Además, se prevén incentivos para impulsar la transformación y comercialización de productos ecológicos, dando prioridad a proyectos que mejoren la posición de los productores en la cadena de valor.
- Mayor puntuación en convocatorias públicas
En los procedimientos de concurrencia competitiva, la producción ecológica se considera mérito preferente, otorgando al menos un 5% de la puntuación total en las convocatorias de ayudas relacionadas tanto con la producción como con la transformación y comercialización. Esto incrementa significativamente las oportunidades de financiación para los operadores ecológicos.
- Integración en la planificación estratégica de la Junta de Andalucía
La Ley incorpora la producción ecológica como elemento prioritario en la planificación estratégica y en las intervenciones para el desarrollo rural, asegurando que los fondos y actuaciones públicas favorezcan iniciativas que incidan directamente en la expansión de este modelo productivo.
- Prioridad en terrenos públicos y espacios naturales
Se impulsa la gestión ecológica en superficies agrarias y forestales de titularidad pública, priorizando técnicas de producción ecológica en su aprovechamiento.
Además, en procesos de licitación se valora que las empresas conviertan estos aprovechamientos en productos ecológicos para su transformación y comercialización.
La producción ecológica también se promoverá de forma prioritaria en espacios naturales protegidos y en municipios vinculados a ellos, lo cual potencia oportunidades diferenciadas en áreas rurales y de alto valor ambiental.
- Campañas de promoción, reconocimiento institucional y mercados locales
La Ley prevé campañas específicas de promoción, ayudas y subvenciones dirigidas a explotaciones certificadas, reforzando el posicionamiento del producto ecológico ante la ciudadanía.
Asimismo, establece mecanismos de reconocimiento institucional —como el premio “Producción Ecológica de Andalucía”— y apoya la venta directa en mercados locales ecológicos, fortaleciendo las cadenas cortas de comercialización y el vínculo productor–consumidor.


