
Las exigencias de los mercados agroalimentarios van más allá de la calidad y la seguridad alimentaria. La gestión responsable de las condiciones laborales adquiere cada vez mayor relevancia en las relaciones comerciales, y GLOBALG.A.P. GRASP permite a las explotaciones agrícolas demostrar sus prácticas sociales mediante una evaluación independiente.
La competitividad del sector agroalimentario está estrechamente vinculada a su capacidad para responder a los requisitos de clientes y distribuidores. Junto a la seguridad alimentaria, la trazabilidad y las buenas prácticas agrícolas, los aspectos sociales y laborales forman parte de los criterios que determinados compradores tienen en cuenta para evaluar a sus proveedores.
En este contexto, GLOBALG.A.P. GRASP (GLOBALG.A.P. Risk Assessment on Social Practice) constituye una herramienta de especial interés para los productores que desean aportar evidencias sobre la gestión de las prácticas sociales en sus explotaciones.
¿Qué es GLOBALG.A.P. GRASP y qué aspectos evalúa?
GRASP es un módulo adicional de GLOBALG.A.P. diseñado para evaluar riesgos relacionados con las prácticas sociales en las explotaciones agrícolas, mediante un conjunto de principios y criterios definidos.

- Representación y comunicación de los trabajadores: mecanismos de participación, representación y comunicación dentro de la explotación.
- Condiciones laborales: requisitos relativos a las condiciones de trabajo y a la gestión de los aspectos sociales aplicables.
- Gestión laboral y contractual: documentación, registros y procedimientos relacionados con las relaciones laborales.
- Cumplimiento de los requisitos sociales: verificación de las prácticas y evidencias establecidas en el módulo.
Su evaluación aborda aspectos relacionados con:
La evaluación GRASP permite disponer de información verificable sobre estos aspectos y detectar posibles áreas de mejora en la gestión de la explotación.
¿Por qué puede ser importante para la competitividad de una explotación agrícola?
Las empresas productoras se enfrentan a un entorno comercial en el que determinados clientes y cadenas de distribución incorporan requisitos sociales a sus políticas de compra y homologación de proveedores.
Por ello, disponer de una evaluación GRASP puede aportar ventajas relevantes:
1. Responder a las exigencias de clientes y distribuidores
GRASP permite demostrar, mediante una evaluación estructurada, el cumplimiento de los requisitos sociales contemplados en el módulo. Esto resulta especialmente relevante cuando los compradores solicitan expresamente dicha evaluación.
2. Reforzar la confianza en las relaciones comerciales
La disponibilidad de evidencias verificables sobre las prácticas sociales contribuye a mejorar la transparencia y facilita la comunicación de información a los clientes.
3. Identificar riesgos y oportunidades de mejora
La evaluación permite detectar aspectos de la gestión social y laboral que requieren atención, favoreciendo una mayor organización y control de los procesos internos.
4. Poner en valor una producción agrícola responsable
Además de la calidad del producto y de las prácticas de cultivo, las empresas pueden demostrar su compromiso con una gestión responsable de las personas que participan en la actividad productiva.
5. Fortalecer el posicionamiento comercial
Contar con GRASP puede contribuir a diferenciar una explotación y facilitar su adecuación a los requisitos de determinados mercados, sin que ello suponga una garantía automática de acceso comercial.
GRASP y GLOBALG.A.P. IFA: evaluaciones complementarias
GLOBALG.A.P. IFA establece requisitos relacionados con las buenas prácticas agrícolas, mientras que GRASP incorpora una evaluación específica de las prácticas sociales.
Ambos instrumentos responden a objetivos diferentes y complementarios, permitiendo abordar aspectos relevantes de la actividad agrícola desde una perspectiva más amplia.
La aplicación de GRASP debe realizarse conforme a las condiciones de elegibilidad, evaluación y reconocimiento establecidas por GLOBALG.A.P. y a los requisitos que puedan establecer los clientes.
SOHISCERT, organismo de certificación aprobado por GLOBALG.A.P.
En SOHISCERT contamos con más de 25 años de trayectoria en el sector de la certificación agroalimentaria y una amplia experiencia en la evaluación de buenas prácticas agrícolas.
Como organismo de certificación aprobado por GLOBALG.A.P., ofrecemos la evaluación del módulo adicional GRASP dentro de nuestros alcances autorizados, mediante procedimientos técnicos basados en la independencia, la imparcialidad y la verificación de evidencias objetivas.
Nuestro equipo de profesionales cualificados desarrolla las evaluaciones conforme a los requisitos aplicables, proporcionando a las empresas productoras un servicio especializado y una gestión ágil de sus procesos de certificación.
¿Tu explotación está preparada para demostrar sus buenas prácticas sociales?
La responsabilidad social en la producción agrícola no debe quedarse únicamente en una declaración de intenciones. Cada vez resulta más importante disponer de mecanismos que permitan demostrar, mediante evidencias, cómo se gestionan las prácticas laborales.
Si tus clientes solicitan GRASP o deseas reforzar la evaluación de las prácticas sociales de tu explotación, SOHISCERT puede ofrecerte este servicio.